sábado, 4 de junio de 2016

Julio comienza en Junio

Clavos en los zapatos
gigantes manos
tomándose la cabeza
la mirada en el espejo
sin ojos
sin llanto.

Repartirse la furia
en vendavales
de pensamientos
gritar de espanto
de negación
de nunca más
de cerrar la puerta
y caminar hacia delante
de nunca más para atrás.

Observo desteñido
este propio instante
en donde quisiera
estar más ausente
que nunca
de todos los deberes
de los rostros mochila
que cargo cuando acepto
que nada me parece tan aceptable
y solamente quisiera flotar
tomado de la baranda
de una estufa a leña
abrigado, mirando
por la ventana
la carretera
y el lago con flamencos.

martes, 16 de febrero de 2016

Regalos imprevistos

Hay tesoros escondidos
en el fondo
de los bolsillos
en las ropas
en los utensilios en desuso.

Tesoros que son la gloria
o el veneno más placentero,
una elección de jugar el juego
y si no se quiere seguir eligiendo
romper el tablero a gusto.

Un tesoro
que nos ayude
a cruzar el río
reírse
o aliviarse, porque
a veces necesitamos
ese empujoncito
que nos devuelva el brillo
que nos quita la locura
de las burocracias chilenas
y los libretos aprendidos
sobre el silencio.

Como un te quiero guardado de hace años
entre muebles y recuerdos con olor a polvo
esperando alguien escucharlo.



viernes, 15 de enero de 2016

Difuminado

Estoy en otro día
en el día siguiente
quizás en la micro serpiente
o sentado en una pileta
tirándole monedas a la tía suerte
comiéndome un helado
o cortando la circulación
vehicular en medio
de la Alameda a pleno sol

Pero no
en esta silla
modelo Sputnik
a punto
de lanzarme
a la desesperanza total.

miércoles, 4 de noviembre de 2015

De los peces

Del mar de los vientres vine
y el mar vino a mí
a mojarme los pies
a ponerlos en calma
nuevamente.

Lo ando buscando en todos
los sitios las casas
o caras gestos
también en consecuencias
que hagan aparecerlo
entre tanto frío seco
de las ciudades
y corazones áridos
intentando humectarse
con vino y cerveza
para no secarse.

El elemento de los peces
y su alimento para
desplazarse en los territorios
más álgidos,
el mar no puede encapsularse
en una pecera
las aletas se atrofian
con las fronteras.

Puede entonces el animal
estar en agua estancada
de vez en cuando
llorando burbujas
al medio de tanto tanto silencio
que produce el ruido de las nueces
bajando por el río
cuando ya no quedan sorpresas
y el mar solo es fotografía
de bellos recuerdos
y no corriente
que lo empuje a bucear
hasta encontrarse otra vez en su hogar.

martes, 20 de octubre de 2015

Arrojarse

                                                                    Como perchas cuelgas
                                                                   de una mampara
                                                                   la morgue se encuentra
                                                                   al lado de tu ventana
                                                                   dubitas levitas evitas
                                                                   lontanas caras raras 

y te precipitas a la calle
cierras la puerta
hay sol en este día,
ningún fantasma
pudo doblegarte
ni el sueño o el cansancio
se hizo razón
para olvidarse
de quien juzga
por vivir o pensar distinto;
compartiendo una impotencia
colectiva pero muda.

Acaso si nos reuniéramos
a comentarlo entenderíamos
que no estamos tan distantes.

Habla, explota ládra-
le a la exposición
a un mundo de alegóricas sonrisas
donde hacer el ridículo
es el peor pago
por las derrotas
enterradas
tras el muro
de los lamentos.

                                                  La lava traga dagas
                                                  habla la lengua rabia
                                                  savia fluye huye
                                                  el burgo de caras caras
                                                  nada calma las aguas
                                                  y una bomba de tiempo estalla 

Ha caído el muro
que se levantó
tras su caída histórica
y los horizontes infranqueables
son objeto de búsqueda y viaje
en las expediciones hacia la tierra
donde se explota
voraginalmente al hombre,
especie extrañamente
diferenciada por el exceso de agua
en ciertos lugares
y la sequía extrema en otros,
todo dispuesto como precioso
espectáculo citadino cotidiano
que ebulle la paciencia
de los encadenados
en las fronteras de una vida
                                                     /y otra.

viernes, 19 de junio de 2015

Selva de asbesto

El edificio blanco
se derrite
como Cremino
al desnudo.
Blanco del Sol
aún no llueve en Santiago
y el sudor,
el aire contaminado
inunda los cuerpos
con la lluvia
que no baja.

La tos
sube
el pan
la leva.
La dura
que los mendigos
no resisten
el frío de las plazas.

Las palomas
barrerán
los últimos rasgos
de amor
en forma de migas.

De los sombreros
ya no salen
más que huesos
de conejo
y flores de ceniza.

El departamento
de purezas
Sol-o Era de artificio.

Mientras tanto,
hay una fila enorme
de sujetos deformados
hacia                           de los muertos,
autómatas de la sonrisa fugaz
compradores compulsivos
de la idea de felicidad
clavada por los Chicago Boys.

Entre medio de toda esta desolación,
nos encontramos
en el meollo del desfiladero
con napoleones
o oxicortes
dando batalla.
Tal vez,
la única resistencia
a tan amarga
construcción de las ciudades.

viernes, 22 de mayo de 2015

Los esquiroles

Los esquiroles descienden
de las madrugadas
en que el frío
taladra las puntas
de los meñiques.
Son capaces
de aprender los viejos trucos
de la maestranza.

Es en tu humildad
la puerta abierta
para beber el néctar
de tu corazón.

Ya aprendida la magia,
y superada cualquier
reprimenda
-traviesos del dinero-
manejan a la perfección
el libreto:
sonreír, sonreír, sonreír
sin ton ni son
a pesar del sabor a frutas
que trajeron
a estas tierras
para reproducir
el sueño americano.

Los esquiroles
perdieron el tacto.
Los billetes
no caben en tan poco cuero.
Fue un burdo negocio
ser el gato preferido
del dueño.

Por eso les conjuro:
cuidado con
aprenderse de memoria
el olvido
de un día
en que fuimos compañeros.