Por apuro les digo
que me tomo todo el tiempo
poesía que baja estencileada
en los rodillos
de mi infancia
tantos papeles al viento como tazos golpeados a la vuelta.
De puro apurado
caminando doy pequeños saltos
sin siquiera darle el gusto -oiga bien señor don conformismo-
de mirar hacia atrás
aunque la colina o la bilirrubina o cuando te miro y no me miras
se incendie, de puro apuro depurando el fuego en la rabia.
No te quiero hablar, pero igual te escucho
no te quiero escuchar, pero te escribo incluso
entre los márgenes de los anillos del cuaderno,
cincelando año tras año el encierro.
Así me criaron los gitanos y los piratas
sin temores ni regresos
aunque la pena retorciera
o el sol inflamara aún más que la ausencia.
En buena noche
los becerros
los cabros
los no tan cabros en el pasto tirados
y nosotras, las reinas magas
de frac y sonrisa arcoiris.
A lo vio nomah, de apuro
le pintamos la cara
a este mundo agriado.
viernes, 31 de marzo de 2017
lunes, 27 de marzo de 2017
sábado, 5 de noviembre de 2016
Altura de Miras
Si vas al centro de la ciudad
se puede observar cuántos edificios
comienzan a elevarse en forma
simultánea.
Cuando vas pasando por debajo de uno
a veces caen personas como sacos de harina.
Los demás siguen caminando
Miran sus celulares
No importa cuántos muertos más
se sigan construyendo
en la demolición de sueños
que cruza Santiago.
Todos aman apoyando sus caras
detrás de la vitrina
mientras llueve,
y el barro es la ley
en aquellos lugares
que están fuera
de tus redes sociales.
Ahí donde se ven caras de personas,
no de personajes.
¿A quién le importa tu vida
o la mía
si de todas formas
el abrazo fraterno
esconde tras de sí
las cifras de productividad
que te ponen en una competencia
absurda, peor aún cuando la aceptas?
Sí, es que entre hombres
debemos olernos el pH
a ver quién representa
el escalón más alto del alfabeto griego.
No hay espacio para tristezas, no.
Se debe cumplir el rol histórico,
ser gorilas resistiendo en los hombros
la viga del piso 20
del cual harás un clavado hacia el infinito,
joven sensible.
se puede observar cuántos edificios
comienzan a elevarse en forma
simultánea.
Cuando vas pasando por debajo de uno
a veces caen personas como sacos de harina.
Los demás siguen caminando
Miran sus celulares
No importa cuántos muertos más
se sigan construyendo
en la demolición de sueños
que cruza Santiago.
Todos aman apoyando sus caras
detrás de la vitrina
mientras llueve,
y el barro es la ley
en aquellos lugares
que están fuera
de tus redes sociales.
Ahí donde se ven caras de personas,
no de personajes.
¿A quién le importa tu vida
o la mía
si de todas formas
el abrazo fraterno
esconde tras de sí
las cifras de productividad
que te ponen en una competencia
absurda, peor aún cuando la aceptas?
Sí, es que entre hombres
debemos olernos el pH
a ver quién representa
el escalón más alto del alfabeto griego.
No hay espacio para tristezas, no.
Se debe cumplir el rol histórico,
ser gorilas resistiendo en los hombros
la viga del piso 20
del cual harás un clavado hacia el infinito,
joven sensible.
sábado, 4 de junio de 2016
Julio comienza en Junio
Clavos en los zapatos
gigantes manos
tomándose la cabeza
la mirada en el espejo
sin ojos
sin llanto.
Repartirse la furia
en vendavales
de pensamientos
gritar de espanto
de negación
de nunca más
de cerrar la puerta
y caminar hacia delante
de nunca más para atrás.
Observo desteñido
este propio instante
en donde quisiera
estar más ausente
que nunca
de todos los deberes
de los rostros mochila
que cargo cuando acepto
que nada me parece tan aceptable
y solamente quisiera flotar
tomado de la baranda
de una estufa a leña
abrigado, mirando
por la ventana
la carretera
y el lago con flamencos.
gigantes manos
tomándose la cabeza
la mirada en el espejo
sin ojos
sin llanto.
Repartirse la furia
en vendavales
de pensamientos
gritar de espanto
de negación
de nunca más
de cerrar la puerta
y caminar hacia delante
de nunca más para atrás.
Observo desteñido
este propio instante
en donde quisiera
estar más ausente
que nunca
de todos los deberes
de los rostros mochila
que cargo cuando acepto
que nada me parece tan aceptable
y solamente quisiera flotar
tomado de la baranda
de una estufa a leña
abrigado, mirando
por la ventana
la carretera
y el lago con flamencos.
martes, 16 de febrero de 2016
Regalos imprevistos
Hay tesoros escondidos
en el fondo
de los bolsillos
en las ropas
en los utensilios en desuso.
Tesoros que son la gloria
o el veneno más placentero,
una elección de jugar el juego
y si no se quiere seguir eligiendo
romper el tablero a gusto.
Un tesoro
que nos ayude
a cruzar el río
reírse
o aliviarse, porque
a veces necesitamos
ese empujoncito
que nos devuelva el brillo
que nos quita la locura
de las burocracias chilenas
y los libretos aprendidos
sobre el silencio.
Como un te quiero guardado de hace años
entre muebles y recuerdos con olor a polvo
esperando alguien escucharlo.
en el fondo
de los bolsillos
en las ropas
en los utensilios en desuso.
Tesoros que son la gloria
o el veneno más placentero,
una elección de jugar el juego
y si no se quiere seguir eligiendo
romper el tablero a gusto.
Un tesoro
que nos ayude
a cruzar el río
reírse
o aliviarse, porque
a veces necesitamos
ese empujoncito
que nos devuelva el brillo
que nos quita la locura
de las burocracias chilenas
y los libretos aprendidos
sobre el silencio.
Como un te quiero guardado de hace años
entre muebles y recuerdos con olor a polvo
esperando alguien escucharlo.
viernes, 15 de enero de 2016
Difuminado
Estoy en otro día
en el día siguiente
quizás en la micro serpiente
o sentado en una pileta
tirándole monedas a la tía suerte
comiéndome un helado
o cortando la circulación
vehicular en medio
de la Alameda a pleno sol
Pero no
en esta silla
modelo Sputnik
a punto
de lanzarme
a la desesperanza total.
en el día siguiente
quizás en la micro serpiente
o sentado en una pileta
tirándole monedas a la tía suerte
comiéndome un helado
o cortando la circulación
vehicular en medio
de la Alameda a pleno sol
Pero no
en esta silla
modelo Sputnik
a punto
de lanzarme
a la desesperanza total.
miércoles, 4 de noviembre de 2015
De los peces
Del mar de los vientres vine
y el mar vino a mí
a mojarme los pies
a ponerlos en calma
nuevamente.
Lo ando buscando en todos
los sitios las casas
o caras gestos
también en consecuencias
que hagan aparecerlo
entre tanto frío seco
de las ciudades
y corazones áridos
intentando humectarse
con vino y cerveza
para no secarse.
El elemento de los peces
y su alimento para
desplazarse en los territorios
más álgidos,
el mar no puede encapsularse
en una pecera
las aletas se atrofian
con las fronteras.
Puede entonces el animal
estar en agua estancada
de vez en cuando
llorando burbujas
al medio de tanto tanto silencio
que produce el ruido de las nueces
bajando por el río
cuando ya no quedan sorpresas
y el mar solo es fotografía
de bellos recuerdos
y no corriente
que lo empuje a bucear
hasta encontrarse otra vez en su hogar.
y el mar vino a mí
a mojarme los pies
a ponerlos en calma
nuevamente.
Lo ando buscando en todos
los sitios las casas
o caras gestos
también en consecuencias
que hagan aparecerlo
entre tanto frío seco
de las ciudades
y corazones áridos
intentando humectarse
con vino y cerveza
para no secarse.
El elemento de los peces
y su alimento para
desplazarse en los territorios
más álgidos,
el mar no puede encapsularse
en una pecera
las aletas se atrofian
con las fronteras.
Puede entonces el animal
estar en agua estancada
de vez en cuando
llorando burbujas
al medio de tanto tanto silencio
que produce el ruido de las nueces
bajando por el río
cuando ya no quedan sorpresas
y el mar solo es fotografía
de bellos recuerdos
y no corriente
que lo empuje a bucear
hasta encontrarse otra vez en su hogar.
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