jueves, 6 de noviembre de 2014

Avísame y llueve incendiada noche

Avísame y llueve incendiada noche
que un corazón no se va
por ir a militar
sus sueños a otra capital

Avísame y llueve luna encantada
que tu mirada no dijo adiós
porque esa conclusión
es pa' quien cierra las ventanas

Avísame cuando se busque
en cualquiera que sea el lado
el sabor que a un costado
dejaron las miradas

Miradas que vienen y van
pero que siempre asomarán
la conquistada incertidumbre
de la época que vendrá

Por eso al final
de mi fantoche de palabras
que no trae ni un reproche
te abro mis ventanas:
avísame y llueve incendiada noche.

lunes, 3 de noviembre de 2014

Amor de locos

Con mi reloj de mano
de lado a lado
por un pasillo a contraluz
observas antes de dar el salto
que dé muerte a las moscas
rondando.

Besos de esquimal,
de mariposas,
ojos, abiertos, cerrados
gemidos, horas
dadas vuelta
risas, suspiros
humedad, fluidos:
tanta muerte
y vida en la cama.

                             Un cigarro prendido
discurseando
sobre la soledad
luego de una noche
naufragada
en adulaciones sobretierra.

Nos deslizamos por las paredes
mirándonos de frente
para no tocarnos.

- Esculpe mensajes
  en esta muralla
hasta que alguno
caiga con ellos
al subterráneo.

jueves, 30 de octubre de 2014

Perros lunáticos

Tanto de su Luna
bebí hasta los gritos
madrugadas
tras el celo de nosotros perros
mordiéndose el aire
fragmentado en pequeños ahogos.

Éramos marea
mil veces entre las piedras
golpéandolas.

La Luna no se vaciaba
y bebía y bebía
su leche
en nuestros muslos y pechos
discurriendo.

Cruzamos las fronteras.
La Luna aún no se vaciaba
pero su luz era el artificio del Sol
pues seguimos perdidos
en su contracara
un par de años.

domingo, 5 de octubre de 2014

De piel en pie

Aterrizar, caer parado gastando un par de vidas, tragar un sorbo hondo de bofetadas de realidad. Lavarse la cara, llorar las penas cuando valga la pena llorarlas, seguir adelante. Ser firmes ante los por qué y cómo, y por sobretodo, no anestesiarse en la comodidad de las migajas que unos a otros entregan. No arrepentirse, vivir, pero tampoco abandonarse a la suerte de las noches, azares y ruletas, tiras y afloja, en fin, tumultos de flores rotas.

Pincelar el tránsito de los grises con toda la paleta de colores que ausentan, y no sólo andar buscándolos para uno mismo. A fin de cuentas, hay una línea fina entre lo que algunos llaman libertad y el tan vomitivo egoísmo.

Aterrizar.

domingo, 28 de septiembre de 2014

Quebrantaxis

Si pensando
que me creías perdido
replico: me he andado encontrando
no en derivas
ni bordes de azotea
donde el viento
corte todas las razones.

En lo de avanzar
con el pecho
en pleno
y si rabia
y derrumbe
de proyección
Qué va
nunca fuimos
en las mismas
direcciones.

Pero siempre
nos querremos
recrearemos
las conversaciones
de infancia
en nuestro lenguaje
nativo
entre medio
del fuego abrazados,
crímenes quizás
bajo el taco
o poca la altura
algunos casos.

Don bi afreid, Mam

Hay flores
que crecen
de alas cortadas.
Esta pluma
tu fuerza
que en retirada
en pos(de)tal
armonía
bajándole el volumen
máscaras, fantasmas.
Lo sabes mejor
aceptaste
la manada
el sello
de tu cara.

Entre argumentos
cavadas tumbas
de lo correcto
pájaros sensibles
empastillados
para algún día
la carroña
la deuda pendiente
pasados-tortuosos
Dios,
la culpa
buscando la forma
de no habitarse.

Por cierto
no toda búsqueda
apunta a tapizar
de parches
inundaciones
de la vida
que nunca
que no
(Repetir es
vocablo ex/tranjero
                 tirpado).

martes, 9 de septiembre de 2014

Al agua

En Venecia todas las góndolas se hundirán
y los corazones inflados con helio
subirán cien mil tonos las cuerdas vocales
para bajar al fondo lleno de algas
raspadas en piedras
hablando de horror, oh horror,
donde las máscaras ahogadas
navegan.

jueves, 21 de agosto de 2014

Sueño en calle Exposición

Mala pata,
todavía no hay inviernos
donde la pase piola
en que no descubra
algo desagradable
o choque con un poste
tras correr detrás
de una micro
y terminar recostado
sobre una cama de hojas
muerto de ebrio
mirando en vez de estrellas
luminarias naranjas y cables, por ejemplo.

Yo me la he buscado

Es cierto,
todos los raciocinios
los libros leídos
o los poemas que hablan
de lo mismo
pero con otras palabras
se van al palo
rodando, rodando
exudan su grasa
expelen su incapacidad
a la hora
del ahora
tumbado, adolorido.
Cuerpo y alma
en sintonía.

(Hay un mago
en esta plaza
que sí que sabe
sacarle sonrisas
y cigarros
a la gente)

Me gobierna el deseo
querer en negro
un final feliz
sin cabida,
sin cabina telefónica
donde acudir al llamado.

Así, en esa
miro con un dejo de
yo me la he buscado
micros cargadas
de Bálticas
sacándome la lengua.

Tengo sed de nuevos tiempos.