El espirítu del viento
nos saca de las quietudes
se lleva algo de nosotros
como las fragancias frescas
como cartas recién escritas
Nos habla en su lenguaje
de susurros que son ojos
No hay lugares de encierro
cuando entra en polvareda
bailando hacia los 8 puntos cardinales
cosidos en su piel
el viento
tan suyo y de paso.
sábado, 28 de octubre de 2017
lunes, 19 de junio de 2017
Pez pájaro
Mamá pájara
Mama mar
dime por qué mi pecho de volcán
y lava
se vuelve piedra cada vez que amenaza el frío
La desilusión le quita el brillo
a mis ojos de niño
frágiles porque solo aprendieron
formas de acercarse sin muralla
y ahora estatuas, miran hacia el sur
y ya no saben si este ciclo
de primaveras fuera de estación
pueda transformarse
en los otoños
que tanto han indeseado
Hojas y pétalos mi lengua seca
sin pronunciar las palabras escribiéndolas
Mama pájara
Mama mar
enséñenme el camino de vuelta
a mis elementos,
tantos años
estuve en la ciudad
que aprendí entre los seres vivos
a tenerle mucho miedo al dolor.
Estas latitudes han sido azotadas
como pocas al daño,
y no quisiera dejar de fluir y volar
con la misma ligereza de estos vientos llenos de calma.
Mama mar
dime por qué mi pecho de volcán
y lava
se vuelve piedra cada vez que amenaza el frío
La desilusión le quita el brillo
a mis ojos de niño
frágiles porque solo aprendieron
formas de acercarse sin muralla
y ahora estatuas, miran hacia el sur
y ya no saben si este ciclo
de primaveras fuera de estación
pueda transformarse
en los otoños
que tanto han indeseado
Hojas y pétalos mi lengua seca
sin pronunciar las palabras escribiéndolas
Mama pájara
Mama mar
enséñenme el camino de vuelta
a mis elementos,
tantos años
estuve en la ciudad
que aprendí entre los seres vivos
a tenerle mucho miedo al dolor.
Estas latitudes han sido azotadas
como pocas al daño,
y no quisiera dejar de fluir y volar
con la misma ligereza de estos vientos llenos de calma.
viernes, 31 de marzo de 2017
Movimiento, acción y viento
Por apuro les digo
que me tomo todo el tiempo
poesía que baja estencileada
en los rodillos
de mi infancia
tantos papeles al viento como tazos golpeados a la vuelta.
De puro apurado
caminando doy pequeños saltos
sin siquiera darle el gusto -oiga bien señor don conformismo-
de mirar hacia atrás
aunque la colina o la bilirrubina o cuando te miro y no me miras
se incendie, de puro apuro depurando el fuego en la rabia.
No te quiero hablar, pero igual te escucho
no te quiero escuchar, pero te escribo incluso
entre los márgenes de los anillos del cuaderno,
cincelando año tras año el encierro.
Así me criaron los gitanos y los piratas
sin temores ni regresos
aunque la pena retorciera
o el sol inflamara aún más que la ausencia.
En buena noche
los becerros
los cabros
los no tan cabros en el pasto tirados
y nosotras, las reinas magas
de frac y sonrisa arcoiris.
A lo vio nomah, de apuro
le pintamos la cara
a este mundo agriado.
que me tomo todo el tiempo
poesía que baja estencileada
en los rodillos
de mi infancia
tantos papeles al viento como tazos golpeados a la vuelta.
De puro apurado
caminando doy pequeños saltos
sin siquiera darle el gusto -oiga bien señor don conformismo-
de mirar hacia atrás
aunque la colina o la bilirrubina o cuando te miro y no me miras
se incendie, de puro apuro depurando el fuego en la rabia.
No te quiero hablar, pero igual te escucho
no te quiero escuchar, pero te escribo incluso
entre los márgenes de los anillos del cuaderno,
cincelando año tras año el encierro.
Así me criaron los gitanos y los piratas
sin temores ni regresos
aunque la pena retorciera
o el sol inflamara aún más que la ausencia.
En buena noche
los becerros
los cabros
los no tan cabros en el pasto tirados
y nosotras, las reinas magas
de frac y sonrisa arcoiris.
A lo vio nomah, de apuro
le pintamos la cara
a este mundo agriado.
lunes, 27 de marzo de 2017
sábado, 5 de noviembre de 2016
Altura de Miras
Si vas al centro de la ciudad
se puede observar cuántos edificios
comienzan a elevarse en forma
simultánea.
Cuando vas pasando por debajo de uno
a veces caen personas como sacos de harina.
Los demás siguen caminando
Miran sus celulares
No importa cuántos muertos más
se sigan construyendo
en la demolición de sueños
que cruza Santiago.
Todos aman apoyando sus caras
detrás de la vitrina
mientras llueve,
y el barro es la ley
en aquellos lugares
que están fuera
de tus redes sociales.
Ahí donde se ven caras de personas,
no de personajes.
¿A quién le importa tu vida
o la mía
si de todas formas
el abrazo fraterno
esconde tras de sí
las cifras de productividad
que te ponen en una competencia
absurda, peor aún cuando la aceptas?
Sí, es que entre hombres
debemos olernos el pH
a ver quién representa
el escalón más alto del alfabeto griego.
No hay espacio para tristezas, no.
Se debe cumplir el rol histórico,
ser gorilas resistiendo en los hombros
la viga del piso 20
del cual harás un clavado hacia el infinito,
joven sensible.
se puede observar cuántos edificios
comienzan a elevarse en forma
simultánea.
Cuando vas pasando por debajo de uno
a veces caen personas como sacos de harina.
Los demás siguen caminando
Miran sus celulares
No importa cuántos muertos más
se sigan construyendo
en la demolición de sueños
que cruza Santiago.
Todos aman apoyando sus caras
detrás de la vitrina
mientras llueve,
y el barro es la ley
en aquellos lugares
que están fuera
de tus redes sociales.
Ahí donde se ven caras de personas,
no de personajes.
¿A quién le importa tu vida
o la mía
si de todas formas
el abrazo fraterno
esconde tras de sí
las cifras de productividad
que te ponen en una competencia
absurda, peor aún cuando la aceptas?
Sí, es que entre hombres
debemos olernos el pH
a ver quién representa
el escalón más alto del alfabeto griego.
No hay espacio para tristezas, no.
Se debe cumplir el rol histórico,
ser gorilas resistiendo en los hombros
la viga del piso 20
del cual harás un clavado hacia el infinito,
joven sensible.
sábado, 4 de junio de 2016
Julio comienza en Junio
Clavos en los zapatos
gigantes manos
tomándose la cabeza
la mirada en el espejo
sin ojos
sin llanto.
Repartirse la furia
en vendavales
de pensamientos
gritar de espanto
de negación
de nunca más
de cerrar la puerta
y caminar hacia delante
de nunca más para atrás.
Observo desteñido
este propio instante
en donde quisiera
estar más ausente
que nunca
de todos los deberes
de los rostros mochila
que cargo cuando acepto
que nada me parece tan aceptable
y solamente quisiera flotar
tomado de la baranda
de una estufa a leña
abrigado, mirando
por la ventana
la carretera
y el lago con flamencos.
gigantes manos
tomándose la cabeza
la mirada en el espejo
sin ojos
sin llanto.
Repartirse la furia
en vendavales
de pensamientos
gritar de espanto
de negación
de nunca más
de cerrar la puerta
y caminar hacia delante
de nunca más para atrás.
Observo desteñido
este propio instante
en donde quisiera
estar más ausente
que nunca
de todos los deberes
de los rostros mochila
que cargo cuando acepto
que nada me parece tan aceptable
y solamente quisiera flotar
tomado de la baranda
de una estufa a leña
abrigado, mirando
por la ventana
la carretera
y el lago con flamencos.
martes, 16 de febrero de 2016
Regalos imprevistos
Hay tesoros escondidos
en el fondo
de los bolsillos
en las ropas
en los utensilios en desuso.
Tesoros que son la gloria
o el veneno más placentero,
una elección de jugar el juego
y si no se quiere seguir eligiendo
romper el tablero a gusto.
Un tesoro
que nos ayude
a cruzar el río
reírse
o aliviarse, porque
a veces necesitamos
ese empujoncito
que nos devuelva el brillo
que nos quita la locura
de las burocracias chilenas
y los libretos aprendidos
sobre el silencio.
Como un te quiero guardado de hace años
entre muebles y recuerdos con olor a polvo
esperando alguien escucharlo.
en el fondo
de los bolsillos
en las ropas
en los utensilios en desuso.
Tesoros que son la gloria
o el veneno más placentero,
una elección de jugar el juego
y si no se quiere seguir eligiendo
romper el tablero a gusto.
Un tesoro
que nos ayude
a cruzar el río
reírse
o aliviarse, porque
a veces necesitamos
ese empujoncito
que nos devuelva el brillo
que nos quita la locura
de las burocracias chilenas
y los libretos aprendidos
sobre el silencio.
Como un te quiero guardado de hace años
entre muebles y recuerdos con olor a polvo
esperando alguien escucharlo.
viernes, 15 de enero de 2016
Difuminado
Estoy en otro día
en el día siguiente
quizás en la micro serpiente
o sentado en una pileta
tirándole monedas a la tía suerte
comiéndome un helado
o cortando la circulación
vehicular en medio
de la Alameda a pleno sol
Pero no
en esta silla
modelo Sputnik
a punto
de lanzarme
a la desesperanza total.
en el día siguiente
quizás en la micro serpiente
o sentado en una pileta
tirándole monedas a la tía suerte
comiéndome un helado
o cortando la circulación
vehicular en medio
de la Alameda a pleno sol
Pero no
en esta silla
modelo Sputnik
a punto
de lanzarme
a la desesperanza total.
miércoles, 4 de noviembre de 2015
De los peces
Del mar de los vientres vine
y el mar vino a mí
a mojarme los pies
a ponerlos en calma
nuevamente.
Lo ando buscando en todos
los sitios las casas
o caras gestos
también en consecuencias
que hagan aparecerlo
entre tanto frío seco
de las ciudades
y corazones áridos
intentando humectarse
con vino y cerveza
para no secarse.
El elemento de los peces
y su alimento para
desplazarse en los territorios
más álgidos,
el mar no puede encapsularse
en una pecera
las aletas se atrofian
con las fronteras.
Puede entonces el animal
estar en agua estancada
de vez en cuando
llorando burbujas
al medio de tanto tanto silencio
que produce el ruido de las nueces
bajando por el río
cuando ya no quedan sorpresas
y el mar solo es fotografía
de bellos recuerdos
y no corriente
que lo empuje a bucear
hasta encontrarse otra vez en su hogar.
y el mar vino a mí
a mojarme los pies
a ponerlos en calma
nuevamente.
Lo ando buscando en todos
los sitios las casas
o caras gestos
también en consecuencias
que hagan aparecerlo
entre tanto frío seco
de las ciudades
y corazones áridos
intentando humectarse
con vino y cerveza
para no secarse.
El elemento de los peces
y su alimento para
desplazarse en los territorios
más álgidos,
el mar no puede encapsularse
en una pecera
las aletas se atrofian
con las fronteras.
Puede entonces el animal
estar en agua estancada
de vez en cuando
llorando burbujas
al medio de tanto tanto silencio
que produce el ruido de las nueces
bajando por el río
cuando ya no quedan sorpresas
y el mar solo es fotografía
de bellos recuerdos
y no corriente
que lo empuje a bucear
hasta encontrarse otra vez en su hogar.
martes, 20 de octubre de 2015
Arrojarse
Como perchas cuelgas
de una mampara
la morgue se encuentra
al lado de tu ventana
dubitas levitas evitas
lontanas caras raras
y te precipitas a la calle
cierras la puerta
hay sol en este día,
ningún fantasma
pudo doblegarte
ni el sueño o el cansancio
se hizo razón
para olvidarse
de quien juzga
por vivir o pensar distinto;
compartiendo una impotencia
colectiva pero muda.
Acaso si nos reuniéramos
a comentarlo entenderíamos
que no estamos tan distantes.
Habla, explota ládra-
le a la exposición
a un mundo de alegóricas sonrisas
donde hacer el ridículo
es el peor pago
por las derrotas
enterradas
tras el muro
de los lamentos.
La lava traga dagas
habla la lengua rabia
savia fluye huye
el burgo de caras caras
nada calma las aguas
y una bomba de tiempo estalla
Ha caído el muro
que se levantó
tras su caída histórica
y los horizontes infranqueables
son objeto de búsqueda y viaje
en las expediciones hacia la tierra
donde se explota
voraginalmente al hombre,
especie extrañamente
diferenciada por el exceso de agua
en ciertos lugares
y la sequía extrema en otros,
todo dispuesto como precioso
espectáculo citadino cotidiano
que ebulle la paciencia
de los encadenados
en las fronteras de una vida
/y otra.
de una mampara
la morgue se encuentra
al lado de tu ventana
dubitas levitas evitas
lontanas caras raras
y te precipitas a la calle
cierras la puerta
hay sol en este día,
ningún fantasma
pudo doblegarte
ni el sueño o el cansancio
se hizo razón
para olvidarse
de quien juzga
por vivir o pensar distinto;
compartiendo una impotencia
colectiva pero muda.
Acaso si nos reuniéramos
a comentarlo entenderíamos
que no estamos tan distantes.
Habla, explota ládra-
le a la exposición
a un mundo de alegóricas sonrisas
donde hacer el ridículo
es el peor pago
por las derrotas
enterradas
tras el muro
de los lamentos.
La lava traga dagas
habla la lengua rabia
savia fluye huye
el burgo de caras caras
nada calma las aguas
y una bomba de tiempo estalla
Ha caído el muro
que se levantó
tras su caída histórica
y los horizontes infranqueables
son objeto de búsqueda y viaje
en las expediciones hacia la tierra
donde se explota
voraginalmente al hombre,
especie extrañamente
diferenciada por el exceso de agua
en ciertos lugares
y la sequía extrema en otros,
todo dispuesto como precioso
espectáculo citadino cotidiano
que ebulle la paciencia
de los encadenados
en las fronteras de una vida
/y otra.
viernes, 19 de junio de 2015
Selva de asbesto
El edificio blanco
se derrite
como Cremino
al desnudo.
Blanco del Sol
aún no llueve en Santiago
y el sudor,
el aire contaminado
inunda los cuerpos
con la lluvia
que no baja.
La tos
sube
el pan
la leva.
La dura
que los mendigos
no resisten
el frío de las plazas.
Las palomas
barrerán
los últimos rasgos
de amor
en forma de migas.
De los sombreros
ya no salen
más que huesos
de conejo
y flores de ceniza.
El departamento
de purezas
Sol-o Era de artificio.
Mientras tanto,
hay una fila enorme
de sujetos deformados
hacia de los muertos,
autómatas de la sonrisa fugaz
compradores compulsivos
de la idea de felicidad
clavada por los Chicago Boys.
Entre medio de toda esta desolación,
nos encontramos
en el meollo del desfiladero
con napoleones
o oxicortes
dando batalla.
Tal vez,
la única resistencia
a tan amarga
construcción de las ciudades.
se derrite
como Cremino
al desnudo.
Blanco del Sol
aún no llueve en Santiago
y el sudor,
el aire contaminado
inunda los cuerpos
con la lluvia
que no baja.
La tos
sube
el pan
la leva.
La dura
que los mendigos
no resisten
el frío de las plazas.
Las palomas
barrerán
los últimos rasgos
de amor
en forma de migas.
De los sombreros
ya no salen
más que huesos
de conejo
y flores de ceniza.
El departamento
de purezas
Sol-o Era de artificio.
Mientras tanto,
hay una fila enorme
de sujetos deformados
hacia de los muertos,
autómatas de la sonrisa fugaz
compradores compulsivos
de la idea de felicidad
clavada por los Chicago Boys.
Entre medio de toda esta desolación,
nos encontramos
en el meollo del desfiladero
con napoleones
o oxicortes
dando batalla.
Tal vez,
la única resistencia
a tan amarga
construcción de las ciudades.
viernes, 22 de mayo de 2015
Los esquiroles
Los esquiroles descienden
de las madrugadas
en que el frío
taladra las puntas
de los meñiques.
Son capaces
de aprender los viejos trucos
de la maestranza.
Es en tu humildad
la puerta abierta
para beber el néctar
de tu corazón.
Ya aprendida la magia,
y superada cualquier
reprimenda
-traviesos del dinero-
manejan a la perfección
el libreto:
sonreír, sonreír, sonreír
sin ton ni son
a pesar del sabor a frutas
que trajeron
a estas tierras
para reproducir
el sueño americano.
Los esquiroles
perdieron el tacto.
Los billetes
no caben en tan poco cuero.
Fue un burdo negocio
ser el gato preferido
del dueño.
Por eso les conjuro:
cuidado con
aprenderse de memoria
el olvido
de un día
en que fuimos compañeros.
de las madrugadas
en que el frío
taladra las puntas
de los meñiques.
Son capaces
de aprender los viejos trucos
de la maestranza.
Es en tu humildad
la puerta abierta
para beber el néctar
de tu corazón.
Ya aprendida la magia,
y superada cualquier
reprimenda
-traviesos del dinero-
manejan a la perfección
el libreto:
sonreír, sonreír, sonreír
sin ton ni son
a pesar del sabor a frutas
que trajeron
a estas tierras
para reproducir
el sueño americano.
Los esquiroles
perdieron el tacto.
Los billetes
no caben en tan poco cuero.
Fue un burdo negocio
ser el gato preferido
del dueño.
Por eso les conjuro:
cuidado con
aprenderse de memoria
el olvido
de un día
en que fuimos compañeros.
jueves, 14 de mayo de 2015
Como la mierda
Aún no termina. No.
La ANI
hija de La Oficina
hija de la CNI
hija de la DINA
hija del aparato
represivo de siglos
de dominación.
Eslabones que se instalan
en el estómago
haciendo electroshock
para olvidar la memoria.
Pero la memoria
guarda dentro suyo
el peligro,
un mono con navaja
que obnubila el presente
donde se repite y repite
lo que se creía imposible
para que nunca más,
para que nunca más.
¿Han oído hablar
sobre las torturas
en periódicos digitales alternativos
que nos permiten la CARA B,
el lado oscuro del país y el mundo?
Cárceles repartidas
en todas partes
el miedo y la disciplina
son el matrimonio perfecto
para mutilar la divergencia.
Las balas vienen nuevamente
tras nuestros pasos
a la espera
del terremoto social
cuando nuevamente
quede al descubierto
-incluso ante los ojos del más creyente-
su negocio terrible
de cuello y corbata
con bota militar de aval.
Dirán, seguro, que es un delirio
pero si abren un poco las persianas
podrán observar que la dictadura
nunca ha terminado.
Tal vez,
mañana seremos
el nuevo material
que engroce las listas
de N/N repartidos en fosas comunes
o, quizás con mejor fortuna,
bajo el marco de la democracia
en un cuadro con nombre y apellido
en el museo de los lamentos.
Chile es un país circular y vicioso.
La ANI
hija de La Oficina
hija de la CNI
hija de la DINA
hija del aparato
represivo de siglos
de dominación.
Eslabones que se instalan
en el estómago
haciendo electroshock
para olvidar la memoria.
Pero la memoria
guarda dentro suyo
el peligro,
un mono con navaja
que obnubila el presente
donde se repite y repite
lo que se creía imposible
para que nunca más,
para que nunca más.
¿Han oído hablar
sobre las torturas
en periódicos digitales alternativos
que nos permiten la CARA B,
el lado oscuro del país y el mundo?
Cárceles repartidas
en todas partes
el miedo y la disciplina
son el matrimonio perfecto
para mutilar la divergencia.
Las balas vienen nuevamente
tras nuestros pasos
a la espera
del terremoto social
cuando nuevamente
quede al descubierto
-incluso ante los ojos del más creyente-
su negocio terrible
de cuello y corbata
con bota militar de aval.
Dirán, seguro, que es un delirio
pero si abren un poco las persianas
podrán observar que la dictadura
nunca ha terminado.
Tal vez,
mañana seremos
el nuevo material
que engroce las listas
de N/N repartidos en fosas comunes
o, quizás con mejor fortuna,
bajo el marco de la democracia
en un cuadro con nombre y apellido
en el museo de los lamentos.
Chile es un país circular y vicioso.
lunes, 6 de abril de 2015
Me llama la destrucción
En la esquinita fría
donde se acurrucan
los olvidados
o en la cima
de algún árbol
sin segura bajada
en las manos
convertidas en cuchillos
mutilando papeles
mojados por llanto.
En el estómago
de las palabras
protestando
sobre las arbitrarias
formas de hibernación
en el invierno
de las distancias
al ser imanes de espalda
en la cama.
La imaginería, me llama
la conversación infinita
entre las dos caras
de Géminis
y sus tensiones,
el temor sembrado
con fuego bajo la tierra
que se expande
eclipsando los colores
situando el más y el menos
en forma de guillotina.
Se me escapa de las manos
el agua
y comienzo a tomar
la mala costumbre
de agachar la vista,
masticar con sigilo
la pena
cayéndose de los bolsillos
las certezas
¿quién sabe
si podré cruzar
a pies descalzos
para que la llama
de las destrucciones
deje de llamarme?
donde se acurrucan
los olvidados
o en la cima
de algún árbol
sin segura bajada
en las manos
convertidas en cuchillos
mutilando papeles
mojados por llanto.
En el estómago
de las palabras
protestando
sobre las arbitrarias
formas de hibernación
en el invierno
de las distancias
al ser imanes de espalda
en la cama.
La imaginería, me llama
la conversación infinita
entre las dos caras
de Géminis
y sus tensiones,
el temor sembrado
con fuego bajo la tierra
que se expande
eclipsando los colores
situando el más y el menos
en forma de guillotina.
Se me escapa de las manos
el agua
y comienzo a tomar
la mala costumbre
de agachar la vista,
masticar con sigilo
la pena
cayéndose de los bolsillos
las certezas
¿quién sabe
si podré cruzar
a pies descalzos
para que la llama
de las destrucciones
deje de llamarme?
Salud
A veces actuar
para no reventar
el globo. Pero
tampoco durmiendo
en los laureles
de la condescendencia
por el hecho de reunirnos
en la casa vieja.
Sin necesidad
de mesas redondas
jugamos ludo
y todos ludamos
de todos.
No importa.
Un brindis
sin mirarse
a los ojos
sellará
las distancias.
para no reventar
el globo. Pero
tampoco durmiendo
en los laureles
de la condescendencia
por el hecho de reunirnos
en la casa vieja.
Sin necesidad
de mesas redondas
jugamos ludo
y todos ludamos
de todos.
No importa.
Un brindis
sin mirarse
a los ojos
sellará
las distancias.
lunes, 19 de enero de 2015
Pálida
Broncodilato mis pulmones
en clorofluor de carbono
porque una pésteme cerebral
recorre en forma de gas
hasta llegar a las terminales
nerviosas de los pies
que en tensión
me hacen sentir
a un jocker colgando en la espalda.
Como un torero corneado
echado a su suerte.
Gritos mudos de sangre.
en clorofluor de carbono
porque una pésteme cerebral
recorre en forma de gas
hasta llegar a las terminales
nerviosas de los pies
que en tensión
me hacen sentir
a un jocker colgando en la espalda.
Como un torero corneado
echado a su suerte.
Gritos mudos de sangre.
domingo, 11 de enero de 2015
Sibila
Tu silueta huele a madejas
a corcho húmedo
por destiempo
a silbidos de locuras
buscando sus pájaros
en el techo de la casa
Yo camino lento
y sin prisa
quitando alambres
incrustados en la piel:
nuestra terrible cruzada
de amar y odiar
a un mismo pulso
Desde esta noche el ruido de la ciudad
me recordará nuestra partida
donde se deshacen
las uñas como sal
en vestigios de terquedad
en miles de luminarias
que repiten rituales
de hojas atacadas
por el sol
simulando el bienestar
de un lado de la periferia
hasta el otro
a corcho húmedo
por destiempo
a silbidos de locuras
buscando sus pájaros
en el techo de la casa
Yo camino lento
y sin prisa
quitando alambres
incrustados en la piel:
nuestra terrible cruzada
de amar y odiar
a un mismo pulso
Desde esta noche el ruido de la ciudad
me recordará nuestra partida
donde se deshacen
las uñas como sal
en vestigios de terquedad
en miles de luminarias
que repiten rituales
de hojas atacadas
por el sol
simulando el bienestar
de un lado de la periferia
hasta el otro
viernes, 2 de enero de 2015
La Temporada
En las canchas del sur
supimos lo que costaba
defenderse
en aquella temporada
de 8 contra 11
nunca completando la dotación mínima
siquiera.
Sin afán de nostalgia
fue la primera vez
que logré mantener
la cabeza metida
en el juego.
Antes de eso,
oscilaba entre amores
de infancia y canciones
rondando.
Construimos una resistencia
poco usual para nuestra edad
pues la adversidad
que implican los ataques
nos puso en pie de guerra.
Sobrevivimos la rueda,
clasificamos.
El problema fue
cuando comenzó la liguilla
y ya no éramos 8
sino 20
y todos buscaban
su pedacito de gloria.
En ese momento,
decidí no jugar más
ese campeonato.
Porque cuando todo marcha bien
llegan los reconocimientos.
¡Hipócrita ese universo de gente
que no vive para contarlo
y que se queda a orilla de río
esperando que llegue el puente
de la comodidad!
supimos lo que costaba
defenderse
en aquella temporada
de 8 contra 11
nunca completando la dotación mínima
siquiera.
Sin afán de nostalgia
fue la primera vez
que logré mantener
la cabeza metida
en el juego.
Antes de eso,
oscilaba entre amores
de infancia y canciones
rondando.
Construimos una resistencia
poco usual para nuestra edad
pues la adversidad
que implican los ataques
nos puso en pie de guerra.
Sobrevivimos la rueda,
clasificamos.
El problema fue
cuando comenzó la liguilla
y ya no éramos 8
sino 20
y todos buscaban
su pedacito de gloria.
En ese momento,
decidí no jugar más
ese campeonato.
Porque cuando todo marcha bien
llegan los reconocimientos.
¡Hipócrita ese universo de gente
que no vive para contarlo
y que se queda a orilla de río
esperando que llegue el puente
de la comodidad!
miércoles, 17 de diciembre de 2014
Escondites
Juncos se unen
te cosen los dientes
sonríes
y eres un espantapájaros
No hay hadas
en este cuento.
Es serio,
no pretendo
asustarte
Sal de ese traje
evita las lupas
vuélvete pájaro
en mi pecho colibrí
No te quiero
en tu destello
escafandrado
sino en la locura
que nos sana.
te cosen los dientes
sonríes
y eres un espantapájaros
No hay hadas
en este cuento.
Es serio,
no pretendo
asustarte
Sal de ese traje
evita las lupas
vuélvete pájaro
en mi pecho colibrí
No te quiero
en tu destello
escafandrado
sino en la locura
que nos sana.
sábado, 13 de diciembre de 2014
Lo que tiene el viento
Montando una ilusión
dentro de un vaso
de cristal
por abrirle las puertas
a un búho
que solo miraba directo
en las noches.
Creo que me enamoré
de una posibilidad
tal vez del pelo, del cuerpo
de una caricia fugaz
miserable por aferrarse a ello
y perder el eje,
extraviarse en extraños
dolores de estómago
para encontrarme
en alguna esquina de la ciudad
fumando un cigarro
hablándole a los espejismos,
riendo a solas por el insano deporte
de esperarla a ver si llegaba lumbre
que me diera más fuerza para el camino:
error de cálculo
destinar tantas palabras que mueren
como peces sin oxígeno
asfixiadas en su esterilidad
propia de la superficie de [este intento].
Tanta pesadumbre en resumen
por la limpieza de los sonidos
En mi vereda, los movimientos
se estremecen,
las dudas son solo tropiezos
producto de vejez en el pavimento,
mi puño tiene tanta rabia
y tanto amor por florecer
para quedarse dormido en una nube
en una mujer que ama el recuerdo
de lo que fue
mientras yo sólo quiero derribar
más y más muros
quebrarle el anzuelo
a los repartidores de migajas
abrirle el pecho
a mi insensible clientela de podridas costumbres.
A flor de piel te disparo estos versos,
para que este intento de mostrarte mi verdad
no se quede
solamente
en poesía.
dentro de un vaso
de cristal
por abrirle las puertas
a un búho
que solo miraba directo
en las noches.
Creo que me enamoré
de una posibilidad
tal vez del pelo, del cuerpo
de una caricia fugaz
miserable por aferrarse a ello
y perder el eje,
extraviarse en extraños
dolores de estómago
para encontrarme
en alguna esquina de la ciudad
fumando un cigarro
hablándole a los espejismos,
riendo a solas por el insano deporte
de esperarla a ver si llegaba lumbre
que me diera más fuerza para el camino:
error de cálculo
destinar tantas palabras que mueren
como peces sin oxígeno
asfixiadas en su esterilidad
propia de la superficie de [este intento].
Tanta pesadumbre en resumen
por la limpieza de los sonidos
En mi vereda, los movimientos
se estremecen,
las dudas son solo tropiezos
producto de vejez en el pavimento,
mi puño tiene tanta rabia
y tanto amor por florecer
para quedarse dormido en una nube
en una mujer que ama el recuerdo
de lo que fue
mientras yo sólo quiero derribar
más y más muros
quebrarle el anzuelo
a los repartidores de migajas
abrirle el pecho
a mi insensible clientela de podridas costumbres.
A flor de piel te disparo estos versos,
para que este intento de mostrarte mi verdad
no se quede
solamente
en poesía.
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